"Is There Anybody Out There?" no es solo otro blog de música; es una expedición arqueológica sonora que desentierra tesoros musicales sepultados por el tiempo y el olvido. Con la pasión de un detective y el corazón de un poeta, el señor X se sumerge en las profundidades de álbumes que, aunque fundamentales, han sido injustamente relegados a las sombras de la historia musical prometiendo sacudir el polvo de esos vinilos olvidados. Cada entrada es una odisea que nos lleva de vuelta al momento en que estos discos vieron la luz, desentrañando las circunstancias que los vieron nacer y el eco que dejaron en el mundo. El blog no se conforma con reseñas superficiales. Aquí, la música se disecciona con el cuidado de un cirujano y se analiza con la minuciosidad de un científico. Pero no te equivoques, no es un ejercicio frío y académico. El señor X inyecta en cada palabra la pasión de un fan y la narrativa cautivadora de un contador de historias. "Is There Anybody Out There?" es más que un nombre; es un grito de guerra, un llamado a todos los amantes de la música a unirse en esta cruzada por redescubrir las joyas perdidas del panorama musical. Es una invitación a abrir los oídos y la mente, a sumergirse en sonidos que quizás pasamos por alto la primera vez, pero que merecen una segunda, tercera y enésima escucha. En un mundo saturado de listas de reproducción algorítmicas y éxitos prefabricados, este blog se erige como un faro para aquellos que buscan algo más profundo, más auténtico. Es un recordatorio de que detrás de cada disco hay una historia esperando ser contada, una pieza del rompecabezas cultural que merece ser encajada. Así que, si alguna vez te has preguntado si hay alguien más ahí fuera que aprecia la música como tú, que busca significado en cada nota y poesía en cada acorde, la respuesta es un rotundo sí. Y ese alguien te está esperando en "Is There Anybody Out There?", listo para embarcarse contigo en un viaje musical que promete ser tan emocionante como revelador.

martes, 14 de abril de 2026

ESPECIAL ABRIL 2026 "YES - DRAMA 1980"

YES - DRAMA 1980

Caminando al borde del abismo…

Hablar de Drama es hablar de uno de esos momentos en los que una banda parece caminar al borde del abismo… y, aun así, crea algo único. No es solo un disco: es una sacudida, una reacción casi instintiva de supervivencia dentro de Yes.

A finales de los 70, Yes no estaba precisamente en calma. Tras la marcha de dos pilares como Jon Anderson y Rick Wakeman, muchos pensaban que el grupo había perdido su esencia. Anderson no era solo una voz: era una identidad. Wakeman, por su parte, había convertido los teclados en algo casi sinfónico. Sin ellos, la pregunta era inevitable: ¿seguía siendo Yes… Yes?

La respuesta llegó en 1980, pero no como nadie esperaba.

Un cambio brusco… pero no vacío

En lugar de buscar sustitutos “parecidos”, la banda tomó una decisión arriesgada: incorporar a dos músicos procedentes de The Buggles, conocidos por el éxito de Video Killed the Radio Star. Así entraron Trevor Horn y Geoff Downes.

Sobre el papel, aquello parecía casi una herejía: ¿new wave dentro del rock progresivo más clásico? Pero precisamente ahí está la chispa de Drama. No intenta imitar el pasado. Lo rompe y reconstruye.

Desde el primer momento se nota que esto no es Close to the Edge ni Fragile. Es algo más directo, más tenso, más eléctrico. Como si la banda hubiera decidido dejar de mirar al cielo para clavar los pies en el suelo… sin perder del todo su ambición.

Sonido: tensión, precisión y oscuridad

Machine Messiah

Part I

Part II

Part III

White Car

Does It Really Happen?

Into The Lens

Run Through The Light

Tempus Fugit

El disco abre con “Machine Messiah”, y ya desde ahí se percibe una atmósfera distinta: más mecánica, más fría, casi industrial por momentos. La guitarra de Steve Howe sigue siendo elegante, pero más afilada. El bajo de Chris Squire ruge con una presencia brutal, sosteniendo todo con una fuerza casi física.

Y luego está la batería de Alan White, precisa, contenida, menos ornamental que en otras épocas, pero más contundente.

Trevor Horn, en la voz, no intenta ser Jon Anderson… y eso es clave. Su tono es más grave, más humano, menos etéreo. Donde Anderson parecía venir de otro plano, Horn suena como alguien que está aquí, luchando dentro de la canción. Al principio puede chocar, pero con el paso de los temas, cobra sentido: este disco necesitaba esa voz.

Canciones que construyen un estado de ánimo

“Tempus Fugit” es probablemente el momento más inmediato del álbum. Rítmica, casi urgente, con ese bajo hiperactivo de Squire que parece llevar el tema en volandas. Es Yes, sí… pero con una energía distinta, más cercana al nervio de los 80 que a la expansión de los 70.

“Into the Lens”, heredera directa del sonido de The Buggles, introduce capas electrónicas que, lejos de desentonar, amplían el universo del grupo. Aquí es donde se percibe mejor la fusión: no es una traición al progresivo, es una evolución rara, incómoda… pero fascinante.

Y luego están piezas como “Does It Really Happen?” o “Run Through the Light”, donde el grupo parece debatirse entre dos mundos: el viejo Yes, complejo y estructurado, y este nuevo enfoque más directo y moderno.


El disco no busca complacerte. Te exige adaptarte a él.

Recepción: incomprendido en su tiempo

Cuando salió, Drama fue recibido con cierta frialdad por parte de los fans más puristas. Muchos no aceptaban a Horn ni el cambio de sonido. En directo, la ausencia de Jon Anderson se hacía aún más evidente, y la gira fue complicada.

Pero con el paso del tiempo, algo curioso ocurrió: el álbum empezó a reivindicarse. Lo que antes parecía un error, comenzó a verse como una obra valiente. Un disco que no se limita a sobrevivir a una crisis… sino que la convierte en su motor creativo.

Una obra de transición… o de resistencia

Escuchar Drama hoy es como abrir una cápsula de un momento muy concreto: el final de una era y el inicio de otra. No es un disco cómodo, ni pretende serlo. Tiene una tensión constante, como si en cada tema la banda estuviera demostrando que aún tenía algo que decir.

Y lo tenía.

Quizá no sea el Yes más “puro”. Pero precisamente por eso es uno de los más humanos. Porque Drama no nace desde la seguridad, sino desde la incertidumbre. Desde el miedo incluso. Y ahí, en ese terreno inestable, es donde muchas veces aparecen las cosas más interesantes.

No es un álbum perfecto. Pero es real. Y eso, a veces, vale más que cualquier perfección técnica.

La gira de Drama es casi tan interesante como el propio disco… y bastante más tensa. Fue una de esas giras donde cada concierto no solo era música: era una especie de examen constante ante el público.

Una gira bajo sospecha

Cuando Yes salió a la carretera en 1980, lo hizo con una presión enorme. La ausencia de Jon Anderson pesaba muchísimo. Para muchos fans, Yes era su voz.

Así que Trevor Horn no solo tenía que cantar… tenía que defender un legado. Y eso se notaba desde el primer concierto.

El repertorio mezclaba temas de Drama con clásicos como “And You and I” o “Roundabout”. Y ahí estaba el problema: cuando Horn interpretaba material nuevo, el encaje funcionaba. Pero al abordar canciones antiguas, las comparaciones eran inevitables… y muchas veces injustas.

Aun así, musicalmente la banda estaba en un nivel altísimo. Chris Squire y Alan White formaban una base rítmica demoledora, y Steve Howe seguía siendo pura elegancia técnica. Por su parte, Geoff Downes aportaba ese toque más moderno, más frío, que encajaba perfectamente con el sonido del disco.

Conciertos: intensidad y fragilidad

Los directos de esta etapa tienen algo muy especial: suenan más crudos, más tensos. No hay esa sensación “celestial” de otras giras de Yes. Aquí todo es más terrenal, más urgente.

Horn, de hecho, sufría mucho en directo. Él mismo ha reconocido después que no se sentía cómodo como frontman en una banda así. La exigencia vocal y la presión del público acabaron pasándole factura.

Eso hace que muchos conciertos tengan una energía casi dramática (nunca mejor dicho): hay momentos brillantes… y otros donde se percibe claramente la lucha.

El final abrupto

La gira no duró demasiado. Las tensiones internas y el desgaste terminaron provocando la disolución temporal del grupo en 1981.

Es curioso: Drama no mató a Yes, pero sí cerró una etapa. La banda desaparecería un tiempo… hasta renacer años después con otra cara completamente distinta.

¿Existen bootlegs de esta gira?

Sí, y son oro puro si te interesa esta etapa.

No hay un directo oficial completo de la gira Drama, pero circulan bastantes grabaciones no oficiales (bootlegs), tanto de audio como de vídeo. Algunos de los más conocidos entre fans:

Boston 1980: uno de los más populares. Bastante buen sonido para ser bootleg. Se aprecia muy bien la potencia de la banda y las dificultades vocales de Horn.

Madison Square Garden (Nueva York): grabaciones parciales, pero históricamente interesantes por el contexto.

Wembley Arena (Londres): especialmente valioso por ser en casa y por la reacción del público británico.

Y hay una joya imprescindible:

El metraje incluido años después en el recopilatorio

The Word Is Live, donde aparecen grabaciones en directo de esta época. No es un concierto completo, pero sí uno de los pocos documentos oficiales de la era Drama.

Cómo suenan esos bootlegs

Escucharlos hoy es casi como meterte dentro de la gira. No esperes perfección. Espera algo mejor: autenticidad.

Se oye a una banda enorme… intentando sostenerse en medio del cambio. A veces lo consiguen de forma brillante, otras veces se tambalean. Pero nunca suenan indiferentes.

Y eso es lo que hace que estos bootlegs sean tan interesantes: no documentan una cima, sino una transición. Un momento frágil en el que Yes estaba redefiniéndose sin red.

BOOTLEGS

Yes - Tempus Fugit Again - New York City 1980-09-06



REMASTERIZADO POR EL SR.X

1.01 DJ Intro - Yours Is No Disgrace (incomplete) (4.47)

1.02 Into The Lens (8.33)

1.03 The Clap (4.29)

1.04 And You And I (10.15)

1.05 Go Through This (4.05)

1.06 Man In A White Car Suite (6.17)

1.07 We Can Fly From Here (6.01)


2.01 Tempus Fugit (5.26)

2.02 Machine Messiah (11.23)

2.03 Starship Trooper (12.00)

2.04 Roundabout (7.39)

2.05 We Can Fly From Here (Demo The Buggles) (5.52)

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Yes - Drama Sessions 1980



Yes - Drama Sessions
The Town House studios
London UK
18 April 1980 

1. The Yes Song              4:50   an early take of Tempus Fugit

2. Who Makes The Tea    5:23   a.k.a. Untitled 1

3. Does It Ever Happen (To You)    6:20   an early take of Does It Really Happen?

4. To The Light    4:29   an early take of Run Through The Light

5. Satellite            7:09

Chris Squire - Bass
Steve Howe - Guitars
Alan White - Drums

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